14 de febrero dia del amor y la amistad

El Día de San Valentín




 
Desde el siglo XIX en Inglaterra comenzó el intercambio de postales producidas
masivamente. A esta práctica se sumó el dar otro tipo de regalos como rosas y
chocolates, normalmente regalados por los hombres a las mujeres. En Estados
Unidos, esta celebración también se empezó a asociar con un saludo de
amor platónico de «Happy Valentine’s», enviado por los hombres a sus amigas.
Es común el regalo de rosas entre los novios, amigos y/o familiares, tanto es así
que el color de la rosa determina el mensaje que se pretende expresar. Por ejem
plo, la rosa roja simboliza el amor, la blanca representa la paz y la amarilla la ami
stad.

 es una celebración tradicional de países anglosajones que se ha ido implantando
 en otros países a lo largo del siglo XX principalmente en la que los enamorados,
 novios o esposos expresan su amor y cariño mutuamente. Se celebra el 14 de
 febrero, onomástico de San Valentín. En algunos países se conoce como
Día de los Enamorados y en otros como Día del Amor y la Amistad[cita requerida].
En la actualidad se celebra mediante el intercambio de notas de amor conocidas
 como «valentines», con símbolos como la forma del corazón o de Cupido, aun
que con el auge de Internet se ha extendido la costumbre de intercambiar postales
virtuales. También en este día es común la tradición de regalar rosas a aquellas per
sonas a las que se tiene un especial afecto.

  • Festivales de la fertilidad en febrero

A mediados del siglo XX se habría creado una relación entre el Día de San Valen
tín y un par de fiestas grecorromanas[cita requerida]. Este aparente mito se ha exte
ndido bastante en la cultura vulgar y son muy abundantes las menciones en sitios de
Internet, pero fuentes más fidedignas, como el profesor Jack Oruch (de la Universidad
de Kansas) replica que antes de Chaucer no había ninguna relación entre el amor y este día.
Por eso no tiene relación el hecho de que en el calendario de la antigua Atenas, el periodo
comprendido entre mediados de enero y mediados de febrero era el mes de Gamelion, dedicado
 al sagrado matrimonio del dios Zeus y la diosa Hera.[3]
Este Día de San Valentín tampoco guarda relación con las Lupercales, que se celebraban el
15 de febrero en la antigua Roma. Se trataba de un rito arcaico conectado con la fertilidad —sin
 matices románticos— en honor del fauno Luperco. Plutarco escribió
Lupercalia, acerca de la cual muchos escribieron que antiguamente la celebraban los pastores,
y que tiene alguna relación con las fiestas Liceas (de Arcadia). En esa época muchos de los
 jóvenes nobles y muchos magistrados iban y venían desnudos por la ciudad —por
diversión y risa—, azotando a los transeúntes con látigos cerdosos. Y a propósito también
 se cruzaban con ellos muchas mujeres de rango, que como escolares les presentaban las
manos para que les pegaran, creyendo las embarazadas que se les facilitaría el parto,
 y las estériles que podrían ser fecundadas.[4]

El término lupercalia viene de lupus, ‘lobo’, así que esta fiesta podía estar relacionada
con la legendaria loba de la que mamaron Rómulo y Remo. Los luperci (sacerdotes
de este credo) sacrificaban animales (dos cabras y un perro) en el Lupercal, gruta donde se
decía que habían crecido Rómulo y Remo. La sangre se salpicaba por las calles de
Roma, para traer fertilidad a las mujeres y mantener alejados a los lobos de los campos.[5]
 Las Lupercales eran una fiesta local de la aldea de Roma. Entre el 13 y el 14 de febrero
 (o sea el día anterior a las Lupercalias) se celebraba la fiesta más general de Iuno
 Februa (Juno Purificadora, o Casta Juno). El papa Gelasio I (quien reinó entre el 492 y
el 496) abolió las Lupercales.
  • Historia

Eros es hijo de Afrodita y Adonis en la mitología griega, un amor prohibido. Hijo de Venus
 la diosa del amor la belleza y la fertilidad y Marte el Dios de la guerra en la mitología romana,
en la que era también llamado Cupido, el Dios del Deseo y el amor, por ser hijo de Venus.
 Venus se preocupaba porque su hijo no maduraba y no crecia, así que consultó con el Oráculo
de Temis, quien le dijo: “El amor no puede crecer sin pasión”. Venus no entendió hasta que nació
 su hijo Anteros, que es el dios de la correspondencia y la pasión o amor que corresponde al primero
 y “no siempre están unidos”. Por eso se representa a Cupido como un niño con alas, para indicar
que “el amor pasa pronto”,y con los ojos vendados para probar que el amor “no ve el mérito o de
mérito de la persona a quien se dirige”, ni sus defectos, mientras se fija en ella. Cuando Anteros
y Cupido andaban unidos, este se transformaba en un joven hermoso, pero cuando se separaban vo
lvía a ser un niño con los ojos vendados un amor “travieso y ciego” como era representado. En la
tierra de los mortales, vivía la princesa Psique –Alma- , que a pesar de ser tan bella no lograba
encontrar marido pues los hombres la idolatraban. Su padre a través del Oráculo de Delfos,
 intentó conseguirle compañero, el les dijo que ella no estaba destinada a ningún amante mortal,
“porque el amor del alma siempre es inmortal”, sino a un monstruo que vivía en la cima de cierta
montaña y les vaticinó que encontraría el amor en un ser alado, terrible y poderoso, que llegaría has
ta ella, haciéndola su esposa. En un precipicio. Venus o Afrodita, estaba celosa de la belleza de
Psique y pidió a Eros que usara sus flechas doradas para hacer que Psique se enamorase del hom
bre más feo del mundo, Eros accedió. Mientras eso pasaba Psique fue a la cima de la montaña y
encargó a Céfiro el Dios del viento del Oeste que la robase. Allí Céfiro, la bajó flotando suavemen
te hasta una cueva de la montaña, y apareció Eros quien terminó enamorándose él mismo de
Psique. Al entrar Psique a la cueva se sorprendió de hallarla llena de joyas y adornos. Fue ahí donde
Eros le visitaba cada noche en la cueva y hacían el amor a oscuras. Solo le pidió que no encendiese
jamás ninguna lámpara porque no quería que Psique supiera quién era porque sus alas le
hacían inconfundible. Eros la hizo su esposa y la llevó a un castillo aislado un hermoso palacio
encantado también lleno de perlas y joyas, con la condición de que como simple mortal, no debía
mirarlo. Aquí venía Eros a verla, pero siempre de noche y a oscuras para que no lo conociese. La
 princesa se sentía muy segura, cuando él la visitaba por las noches, aunque no viese su rostro pues
sentía que era el esposo anhelado. Sus dos hermanas mayores, celosas de ella, la convencie
ron para encender una lámpara de noche mientras él dormía y Psique así lo hizo, reconociéndole al
instante. Una gota de aceite caliente cayó de la lámpara al pecho de Eros y éste se despertó,
quien con tristeza se marchó diciéndole: “El amor no puede vivir sin confianza”. Expulsada del
castillo, la princesa arrepentida recorrió el mundo en busca de su amante, superando una serie de
obstáculos y pruebas, las cuales supero, Afrodita “la suegra enfurecida” afirmó que el estrés de
cuidar a su hijo, deprimido y enfermo como resultado de la infidelidad de Psique, había provo
cado que perdiese parte de su belleza. Psique tenía que ir y pedir a Perséfone, la reina del inframundo,
 un poco de su belleza que Psique guardaría en una caja negra que Afrodita le dio. Psique fue a una
 torre, decidiendo que el camino más corto al inframundo sería la muerte. Una voz la detuvo en
el último momento y le mostro otros caminos. Su curiosidad la traicionó y cayó en un profundo sueño
que parecía la muerte. Cupido le retiró el sueño mortal de su cuerpo poniéndolo de nuevo en la caja
y la perdonó. Afrodita celosa del amor que inspiraba a su hijo, la entregó e hizo prisionera de dos
deidades crueles, que eran la soledad y la tristeza. Nuevamente Cupido logró que Júpiter la tra
jese al Olimpo, finalmente los dioses conmovidos por el amor de Psique hacia Cupido le convirtie
ron en diosa para su amado, bebió el néctar de la inmortalidad, celebrándose sus alegres bodas, en las
 que bailó la misma Venus, ya desenojada.

Finalmente “El Amor” y “El Alma” se unieron tras duras pruebas y nacieron de esa unión la tres gra
cias Voluptas la Gracia de la Voluptuosidad, Castitas la Gracia de la Castidad y Pulchrito la Gracia
de la Pulcritud. Esta ultima gracia, un balance entre las dos primeras.